Remedios caseros para bajar la fiebre en los niños

Cómo debemos hacer remedios caseros para bajarles la temperatura a nuestros hijos. Las fiebres en los niños son bastante comunes, y mientras los síntomas son incómodos para ellos, estos son una buena señal de que el organismo está combatiendo una infección. La mayoría de las fiebres no necesitan ser tratadas con medicamentos. Sin embargo, si tu hijo presenta un historial de ataques de fiebre, seguro querrás prevenir que la fiebre aumente y que puedan presentarse otros ataques. Los síntomas de una fiebre pueden incomodar a un niño, pero por suerte, pueden aliviarse con métodos naturales.

Mantén a tus niños hidratados

La hidratación es esencial en un niño con fiebre. La temperatura alta en el cuerpo de un niño hace que se deshidrate, por eso es importante reponer fluidos frecuentemente. Si el niño se resiste a tomar agua, ofrécele paletas heladas de fruta, gelatina o cubitos de hielo. Los métodos de rehidratación oral pueden ser usados para reponer líquidos perdidos. Los niños preferirán pequeñas cantidades de agua varias veces durante todo el día en lugar grandes cantidades de líquido. Algunos niños tomarán líquidos más fácilmente si se los ofreces con un pitillo. Tener las bebidas fácilmente disponibles hará más fácil que el niño recupere líquidos.

Controla la temperatura en casa

La fiebre hará que el niño se sienta tanto extremadamente caliente como extremadamente frío. Mantén la temperatura de la casa fresca, no fría y abriga a tu hijo con ropa ligera. Puedes usar sábanas para regular la temperatura del niño según sea necesario, sin necesidad de sobrecalentarlo. Debes evitar ponerles ropa muy abrigada, pues puedes subirles la temperatura. Si el niño está frío, mantenlo abrigado con una manta, preferiblemente de un tela que deje pasar el aire. Las bebidas como el chocolate caliente también pueden ayudar a regular la temperatura corporal a la vez que a reponer líquidos corporales.

Motiva a tu hijo a descansar

La fiebre es una señal de que el cuerpo está combatiendo una enfermedad y, como con toda enfermedad, es importante descansar lo suficiente para dejar al cuerpo recuperarse. La fiebre puede hacer que los niños se sientan un poco lentos, por lo que su actividad normal se verá reducida. Ponles su película favorita o acampen en el patio mientras comen paletas heladas de fruta. Así le harás olvidar los síntomas, tu niño disfrutará su tiempo contigo y descansará lo necesario. Los niños más grandes son más reacios a tomar siestas en la mitad del día. Como padres, pueden mantener la atmósfera de la casa relajada e incluso, poner música relajante para promoverles el sueño.

Dale una ducha de agua caliente

Un baño caliente puede ser reconfortante para un niño con fiebre. Un baño de agua tibia regulará la temperatura del cuerpo y aliviará algunos de los síntomas de la fiebre. Asegúrate de que la temperatura en el baño esté caliente para que el niño no se enfríe, en especial cuando salga del baño. Un baño caliente antes de ir a la cama ayudará a un niño afiebrado a descansar más fácil en la noche para así reponer el sueño que necesita.

Ayuda al sistema inmune de tus hijos con comida saludable

La comida saludable juega un papel muy importante al contribuir al sistema inmunológico a combatir la enfermedad. Darles una dieta rica en vitaminas ayudará a su cuerpo a sanar. El jugo de frutas, que normalmente no es una buena opción, puede ir en complemento con frutas y verduras, cosa que mejorará la nutrición de tus hijos durante su enfermedad. Platos caseros como sopa de fideos y pollo, carbohidratos y porciones de vegetales puede proporcionar proteínas extra y confortar a un niño enfermo. Los bebés en lactancia deben permanecer bajo cuidado. Los anticuerpos en la leche materna los ayudará a combatir la infección responsable de la fiebre más rápidamente.

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